Porque una imagen vale más que mil palabras...

31 agosto 2006

Para un viejo... algo

Tu y yo.
Miro tu foto,
me miro a mi misma,
y te veo y me veo,
tan diferentes…
¡Como ha pasado la vida!
Ya no tenemos nada que ver.
Se me caen las lágrimas sin que lo pueda evitar,
porque me arrepiento.
Me arrepiento de haber sido injusta.
Me arrepiento de no haber sido otra persona.
Tu imagen, tu nombre,
en todas partes.
Asi no puedo olvidar
que una vez nos conocimos,
que una vez compartimos cosas,
que una vez fuimos amigos.
Así,
toda la vida me queda esperar
a poder olvidar tu recuerdo,
a poder vivir,
sin que de vez en cuando,
tenga que oir tu nombre
o algo de ti
en algun lugar.
Ese es el peor castigo.
Eso es lo peor que podia pasar.
Sin embargo,
te veo y me alegro por ti.
Uno de los dos alcanzó sus sueños.
Yo aún sigo en busca del mio.
Quizás lo que más raro se me hace,
Y se te hará a ti también,
Es que... ¡hemos cambiado tanto!
Y, sin embargo en el recuerdo,
me queda como eramos.
Por tanto,
la no admisión de lo que somos.